¿Qué es el amianto y por qué es peligroso?
El amianto (o asbesto en Sudamérica) es un conjunto de minerales que se usaron por sus propiedades aislantes, ignífugas y resistentes al desgaste. Era muy barata su producción y por eso se utilizo tanto en infinidad de edificaciones. Sin embargo, cuando el amianto se degrada, libera fibras microscópicas que, si se inhalan, pueden causar enfermedades graves como el cáncer de pulmón, mesotelioma y asbestosis.
La peligrosidad del amianto radica en su capacidad de desintegrarse y liberar estas fibras en el aire. Por ello, los edificios antiguos donde este material todavía existe presentan un riesgo latente.
¿Cómo identificar el amianto en un edificio?
El amianto puede ser fácilmente identificable si se encuentra a la vista. Su forma más común es verlo en los tejado como esas tejas onduladas con aspecto de cemento pero si sospechas que en tu edificio puede haber materiales con amianto y no estas seguro, lo ideal es contratar a una empresa especializada que realice una inspección profesional. No obstante, algunos de los lugares más comunes donde se encuentra amianto en edificios son:
- Tejados y cubiertas de uralita: Placas onduladas o planas que contienen amianto.
- Tuberías de agua: Algunos sistemas antiguos de tuberías de fibrocemento contienen este material.
- Bajantes de uralita: Tanto bajantes como canalizaciones del agua en tejados pueden tener amianto
- Aislamientos térmicos: Como en calderas, conductos de aire acondicionado o calefacción.
- Suelos de vinilo o baldosas: En viviendas antiguas, no es muy común pero es posible encontrar suelos con amianto.
- Revestimientos y paneles de paredes: Algunas paredes internas y externas antiguas contienen amianto.
- Falsos techos: Estos pueden estar compuestos por materiales con amianto, especialmente en edificios comerciales.
A veces nos pasa a nosotros que el amianto no siempre es fácil de identificar, pero en nuestras inspecciones, encontramos amianto mayormente en los tejados, bajantes y tuberías de las comunidades de vecinos. Los tejados suelen estar expuestos y son fáciles de ver, pero las tuberías y bajantes, si no están al exterior, pueden estar ocultas dentro de las paredes o fachadas. También es común que quitemos estas tuberías y bajantes de los techos de los garajes comunitarios.

Pasos a seguir si encuentras amianto en una comunidad de vecinos
1 – Contratar a una empresa especializada en amianto
Si se sospecha o confirma la presencia de amianto, la comunidad debe contratar a una empresa experta en desamiantado autorizada y certificada para realizar una evaluación y su retirada. Es crucial que solo profesionales capacitados manipulen el amianto debido a los riesgos asociados que puede tener para los vecinos.
2 – Evaluación del edificio
La empresa realizará una inspección técnica exhaustiva. En esta etapa, se tomará una muestra del material sospechoso para su análisis en laboratorio, determinando si contiene amianto y su estado de conservación. Muchas vecinos con una visita ya se sabe que es amianto y no es necesario realizar ninguna prueba. Después de esto la empresa enviará un presupuesto de retirada a la comunidad de vecinos.
3 – Planificación de la retirada
Si se confirma la presencia de amianto, la empresa planificará su retirada. Esto incluye medidas de seguridad para minimizar la exposición y los riesgos para los vecinos. Además, se elaborará un Plan de Amianto que debe ser aprobado por las autoridades competentes antes de empezar con la retirada. En este plan se cuenta todo el proceso y las medidas de seguridad que se implantarán.
4 – Notificación a los vecinos
El administrador o presidente de la comunidad debe informar a los vecinos sobre la situación, las medidas a tomar y los plazos del proceso. Es recomendable ser transparente y detallar los riesgos para asegurar la colaboración de todos.
Obligaciones del administrador de fincas y del presidente de la comunidad
Es fundamental que tanto el administrador de fincas como el presidente de la comunidad cumplan con la normativa vigente sobre amianto. El Real Decreto 396/2006 regula los trabajos con amianto en España, y establece obligaciones claras:
- Identificación y evaluación de riesgos
Antes de realizar cualquier obra en el edificio, se debe evaluar si hay amianto y tomar las medidas necesarias para eliminarlo o controlarlo. - Contratar a una empresa homologada
Solo empresas certificadas por el RERA pueden retirar amianto. Intentar hacerlo sin los permisos adecuados podría acarrear sanciones severas, además de poner en riesgo la salud de los vecinos. - Elaborar un plan de retirada
El Plan de Amianto debe estar aprobado por las autoridades y cumplir estrictamente con la normativa de seguridad. Se deben prever todos los pasos para minimizar la dispersión de fibras de amianto durante la obra. - Información y coordinación
La comunicación con los vecinos es clave para que todos estén al tanto del proceso. Además, se debe coordinar la evacuación o restricciones de acceso durante la retirada.

¿Dónde se encuentra amianto en una comunidad de propietarios?
En viviendas particulares, especialmente aquellas construidas antes de 1980, el amianto puede estar presente en muchos de los mismos lugares que en edificios comunitarios. Sin embargo, dado que las viviendas privadas tipo casas suelen ser más pequeñas y con menos espacios comunes, la cantidad de amianto podría ser menor.
– Lugares comunes en casas particulares:
- Tejados y canalones de fibrocemento.
- Depósitos de agua
- Azulejos de vinilo antiguos.
- Aislamientos de calderas o sistemas de calefacción.
¿Qué hacen los vecinos durante la retirada de amianto?
La retirada de amianto debe realizarse de manera que garantice la seguridad de todos los residentes. Durante este proceso:
- Acceso restringido: Los vecinos deben evitar las zonas donde se está manipulando el amianto. La empresa contratada instalará barreras y señalizaciones para delimitar el área de trabajo.
- Evacuación temporal: En algunos casos, puede ser necesario que los vecinos abandonen temporalmente sus viviendas, especialmente si el amianto está en zonas comunes o implica la manipulación de techos o sistemas de ventilación.
- Comunicación constante: El administrador debe asegurarse de que los vecinos estén informados de los plazos del proceso y de cualquier cambio en las fechas.

Normativa y fechas límite para la retirada de amianto
En España, la legislación establece que todos los edificios con amianto deben haberlo eliminado antes del año 2032. Aunque pueda parecer lejano, retrasar esta obligación puede conllevar sanciones, además del riesgo constante para la salud de los residentes. La gran mayoría de ayuntamiento no ofrece a día de hoy ayudas para proceder a su retirada por lo que esta siendo un proceso mucho más lento.
¿Qué diferencia a un edificio comunitario de una vivienda unifamiliar?
En las comunidades de propietarios, la gestión de la retirada de amianto es más compleja debido a la implicación de múltiples personas. Se deben coordinar los intereses de los vecinos, gestionar el presupuesto comunitario y asegurarse de cumplir con las normativas específicas de amianto para edificios residenciales.
En una vivienda unifamiliar, la decisión de eliminar el amianto es más sencilla, ya que depende únicamente del propietario. Sin embargo, el riesgo y los pasos a seguir son similares, y también se debe contar con una empresa especializada para realizar el trabajo.

Conclusión para saber que hacer con el amianto en una comunidad de vecinos
La gestión del amianto en una comunidad de vecinos es un proceso que requiere planificación, coordinación y la contratación de profesionales certificados. Tanto el presidente de la comunidad como el administrador de fincas deben estar al tanto de sus responsabilidades legales y actuar con rapidez para proteger la salud de los residentes. Si sospechas que en tu edificio hay amianto, no dudes en contactar con una empresa especializada como DMOL para realizar una evaluación y proceder con la retirada segura.



