Durante esta jornada organizada por AEDED se abordaron temas de gran relevancia, como la adaptación a las nuevas normativas laborales y medioambientales, el cálculo de costes, las técnicas avanzadas de demolición, y la presentación de tres importantes Guías Profesionales que despertaron un gran interés.
El gerente de dMol y coordinador de demoliciones en AEDED, Adolfo García Alonso, ofreció una visión completa del sector, abordando tanto los retos como las oportunidades.
Radiografía del sector de la demolición
Durante su intervención, Adolfo expuso una fotografía clara de la situación actual de las empresas de demolición en España. Destacó que, aunque el sector está en crecimiento, existen barreras importantes que frenan su evolución.
Principales RETOS del sector
El crecimiento del sector de la demolición no está exento de desafíos. García Alonso identificó algunos de los retos más importantes que las empresas del gremio deben enfrentar en la actualidad:
– 1. Relevo en la empresa:
La empresa de demolición está representada en su mayoría por una estructura familiar, accionistas únicos o un reducido número de socios, y con escaso relevo generacional. Esto las convierte en organizaciones bastante conservadoras, con poca rotación en el personal directivo y técnico, lo que limita su capacidad innovadora.
– 2. Atraer personal cualificado:
Uno de los puntos clave del debate fue la necesidad de atraer y formar nuevo talento. El sector de la demolición debe hacerse más atractivo para las nuevas generaciones, tanto para operarios como para técnicos especializados.
«Uno de los grandes retos es hacernos atractivos para incorporar más personal cualificado. La demolición es un sector en auge y con gran futuro y debemos crear cantera de profesionales, tanto operarios como técnicos con formación continua, condiciones atractivas, seguridad y un plan de carrera para estas nuevas generaciones”.
Convertirse en un sector atractivo para trabajar es clave para garantizar que las empresas dispongan de los recursos humanos necesarios para afrontar el crecimiento futuro

– 3. Estar preparados para proyectos de mayor complejidad:
A medida que el sector crece, también lo hace la magnitud y la dificultad de los proyectos. Esto obliga a las empresas de demolición a adaptar sus procesos para garantizar mayor seguridad, eficiencia y respeto por el medio ambiente.
«Cada vez nos enfrentamos a trabajos más grandes y complejos, lo que requiere innovaciones en maquinaria y equipos,» explicó Adolfo G.A.
– 4. Maquinaria adaptada para la demolición:
El uso de maquinaria adaptada de la construcción ha sido una solución temporal, pero el sector necesita equipos especializados para afrontar los retos futuros.
Adolfo G.A. hacía un llamamiento a los fabricantes para que inviertan en maquinaria específica para la demolición. El futuro de la demolición pasa por maquinaria especializada.
«Hoy en día seguimos utilizando equipos adaptados de la construcción, pero necesitamos soluciones que se ajusten a las necesidades particulares de nuestro sector. Si las empresas de maquinaria realizan algo específico para demolición, nosotros se lo compraremos seguro.»
– 5. Cumplimiento normativo y medioambiental:
«Estar al día con normativas que se actualizan constantemente a nivel municipal, autonómico, nacional y europeo es todo un reto» comentó Adolfo G.A. Las empresas del sector deben cumplir una normativa cada vez más estricta en material medioambiental, en cuanto a gestión de residuos, emisiones y en normativa laboral como reforzar la seguridad laboral o las condiciones laborales, lo que requiere a las empresas dotar de recursos específicos para ello, más allá de la actividad de demolición.
– 6. Innovación tecnológica:
La tecnología está transformando la demolición, y esto presenta tanto retos como oportunidades. La integración de robótica, inteligencia artificial, exoesqueletos, IA, control remoto y realidad aumentada en los procesos de demolición es una tendencia que, según Adolfo G.A., las empresas deben adoptar para no quedarse atrás.
«Este no es un tema que aparecerá en un futuro a largo plazo, es algo que en muchos casos ya es una realidad, y en otros lo será en los próximos cinco años. La robótica, la inteligencia artificial y la realidad aumentada ya están impactando en el sector. Es un reto que debemos afrontar, pero también una oportunidad increíble para mejorar cómo hacemos las cosas”, subrayó Adolfo.
Las empresas que logren implementar estas innovaciones en sus operaciones diarias estarán mejor preparadas para afrontar los proyectos más complejos y ofrecer servicios de mayor calidad.
– 7. Desafíos operativos: fluctuaciones de necesidad de recursos y maquinaria
Más allá de las cuestiones normativas y tecnológicas, Adolfo García Alonso puso de relieve el reto de compatibilizar una plantilla estable con la naturaleza no lineal de la actividad de demolición, donde los proyectos pueden ser irregulares y no continuos. Esto dificulta mantener una estabilidad de las plantillas con una normativa laboral cada vez más dura.
– 8. Requisitos de mercado: acortar plazos de entrega, alargar plazos de pago
Se pone el foco en los riesgos a los que está expuesta una empresa de demolición. Entre todos debemos hacer pedagogía sobre los riesgos que conlleva acortar plazos, tanto para la seguridad de los trabajadores como para la adecuada separación de residuos, a la vez que lidiamos con los incumplimientos de la ley de morosidad por empresas mucho más grandes que las nuestras y con total impunidad.

Oportunidades de crecimiento
A pesar de los numerosos retos, Adolfo destacó que la demolición es un sector lleno de oportunidades, impulsado por la renovación de tantas infraestructuras obsoletas. « Muchas estructuras en España, como la industria del carbón o nucleares, parques eólicos y plantas fotovoltaicas hasta puentes, presas y puertos, están llegando al final de su vida útil y requieren ser renovadas, además del enorme parque de edificaciones como viviendas, oficinas o centros comerciales que requieren un cambio de uso. Esta necesidad genera una enorme demanda para las empresas de demolición».
Hoy por hoy la construcción no ha conseguido acabar con la vida útil por lo que todo lo que se construye tiene una caducidad y mientras esto sea así la demolición tiene un gran futuro.
En este contexto, el sector tiene la oportunidad de expandirse no solo a nivel nacional, sino también a nivel internacional. Las empresas que logren adaptarse a las nuevas tecnologías y regulaciones estarán en una posición ventajosa para luego competir y atreverse en mercados extranjeros.
Conclusión
«Solo las empresas que se adapten y evolucionen estarán preparadas para liderar este crecimiento.»
En dMol, compartimos esta visión de futuro y continuamos comprometidos con la innovación y el crecimiento sostenible en el sector de la demolición, siempre buscando estar a la vanguardia de los cambios que se avecinan.



