Cuando se planifica una demolición, una de las primeras preguntas que surge es: ¿Cuántos escombros se generarán? Este cálculo es fundamental para la gestión eficiente de la obra, ya que permitirá estimar cuántos contenedores de residuos serán necesarios y cómo se gestionarán los escombros posteriormente.
¿Qué es el volumen de escombros?
El volumen de escombros se refiere a la cantidad total de residuos generados después de la demolición de una estructura, como una casa o un edificio. Saber cuántos escombros se van a generar es crucial para organizar el transporte, la disposición de contenedores, y garantizar que todo el proceso de demolición se realice de forma eficiente y dentro de los márgenes de la ley.
¿Por qué es importante calcular el volumen de escombros antes de una demolición?
El cálculo previo del volumen de escombros tiene varios beneficios clave:
- Ahorro de tiempo y dinero: Si puedes estimar correctamente cuántos residuos generarás, podrás evitar costos innecesarios asociados al exceso de contenedores o a múltiples viajes para transportar los escombros.
- Cumplimiento normativo: En España, la gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) está estrictamente regulada. Un cálculo preciso te permitirá cumplir con las leyes medioambientales y evitar sanciones.
- Seguridad: La gestión adecuada de los escombros ayuda a mantener un lugar de trabajo seguro y bien organizado.

¿Cómo calcular cuántos escombros generarás antes de una demolición?
El cálculo del volumen de escombros en una demolición implica considerar varios factores, como el tamaño del edificio, los materiales que lo componen y cómo se comportan esos materiales una vez demolidos. Vamos a desglosar cada paso para que puedas entender el proceso y aplicarlo de manera efectiva.
1. Medir el volumen original de la estructura
El primer paso es calcular el volumen total del edificio o estructura que será demolido. Esto generalmente se hace utilizando las dimensiones del edificio: longitud, anchura y altura.
- Volumen (m³) = Longitud (m) x Anchura (m) x Altura (m)
Este cálculo te dará el volumen en metros cúbicos (m³) de la estructura antes de su demolición.
2. Identificar los materiales de construcción
El tipo de material con el que está construido el edificio influye en el volumen de escombros generado. Algunos de los materiales más comunes en la demolición de estructuras son:
- Hormigón: Uno de los materiales más utilizados en la construcción de edificios. Al ser demolido, el hormigón ocupa un volumen considerable debido a su densidad.
- Ladrillo: También muy común, y aunque es menos denso que el hormigón, genera una cantidad significativa de escombros.
- Madera: Menos densa y más fácil de gestionar, pero sigue siendo una parte importante de los residuos en ciertas estructuras, especialmente en edificios más antiguos.
- Metal: Normalmente, se refiere al acero estructural, que aunque se puede reciclar, también cuenta en el cálculo de los escombros.
- Yeso: Utilizado para paredes y techos, su volumen no suele ser alto, pero al descomponerse genera residuos finos que requieren un manejo específico.

3. Aplicar el coeficiente de esponjamiento
El coeficiente de esponjamiento es un factor crucial en el cálculo del volumen de escombros. Este coeficiente representa el aumento de volumen que experimentan los materiales después de ser demolidos, debido a que ya no están compactados como cuando formaban parte de la estructura original.
- Coeficiente de esponjamiento: Al demoler una estructura, los materiales se expanden porque dejan de estar comprimidos. El coeficiente de esponjamiento varía según el material. Aquí algunos ejemplos aproximados:
- Hormigón: 1.3 – 1.5 (es decir, se expande un 30% a 50%)
- Ladrillo: 1.2 – 1.4
- Madera: 1.1 – 1.3
- Metal: 1.1 – 1.2
El cálculo se haría de la siguiente manera:
- Volumen de escombros (m³) = Volumen original (m³) x Coeficiente de esponjamiento
Por ejemplo, si calculaste que el volumen de una pared de hormigón era de 100 m³, aplicando un coeficiente de esponjamiento de 1.4, obtendrás:
- Volumen de escombros = 100 m³ x 1.4 = 140 m³ de escombros
4. Considerar la mezcla de materiales
En la mayoría de los casos, no hay un solo material en juego. Los edificios suelen estar compuestos de una mezcla de hormigón, ladrillo, madera y otros materiales. Por lo tanto, debes calcular el volumen de cada material y su respectivo coeficiente de esponjamiento por separado. Luego, sumas los resultados para obtener el volumen total de escombros. Cuando realizamos la demolición de una casa o chalet el volumen de escombro es menor en comparación con una demolición más compleja, como la de un edificio de gran envergadura.
5. Prever márgenes de seguridad
Es recomendable agregar un margen de seguridad del 10% al cálculo total del volumen de escombros, ya que siempre habrá una pequeña variación en la cantidad real de residuos debido a imprevistos o detalles que pueden no haber sido considerados inicialmente.
Manejo adecuado de los escombros en España
Una vez calculado el volumen de escombros, el siguiente paso es planificar su correcta gestión. En España, existen normativas estrictas en cuanto al tratamiento de los residuos de construcción y demolición (RCD). El objetivo es minimizar el impacto ambiental, fomentar el reciclaje y garantizar que los residuos sean manejados de manera segura.

¿Qué hacer con los escombros después de la demolición?
Los escombros deben ser llevados a puntos de gestión autorizados o reciclados. En España, las leyes regulan que los residuos de demolición deben gestionarse de acuerdo con la normativa sobre residuos de construcción y demolición. A continuación, te explicamos los pasos clave:
1. Clasificación de los escombros
Antes de disponer de los escombros, es esencial separarlos según su tipo. Los escombros pueden clasificarse en dos grandes categorías:
- Escombros inertes: Como el hormigón, ladrillos o tejas. Estos materiales suelen ser reciclables y se pueden reutilizar en la creación de nuevos materiales de construcción.
- Escombros no peligrosos: Como la madera, el yeso y otros residuos que, aunque no sean reciclables, no presentan un riesgo ambiental significativo.
- Residuos peligrosos: Como el amianto o ciertos productos químicos. Estos deben ser manejados de manera especializada, de acuerdo con la legislación vigente.
2. Uso de contenedores adecuados
Es necesario contar con contenedores de residuos de demolición apropiados para cada tipo de escombro. Estos contenedores están diseñados para almacenar grandes volúmenes y facilitar su transporte hasta el punto de disposición final.
- Asegúrate de contratar contenedores con una capacidad adecuada en función del cálculo de volumen de escombros que has realizado. En la demolición manual es más lenta pero más precisa, lo que permite una mejor gestión de los materiales.
- Existen diferentes tamaños de contenedores, pero los más comunes van de 5 m³ a 30 m³, según la magnitud de la demolición.

3. Transporte y disposición final de los escombros
En España, los escombros deben llevarse a plantas de reciclaje autorizadas o vertederos de residuos inertes. Es importante contar con empresas de transporte de residuos homologadas para garantizar que se sigan todas las normativas ambientales. Si tu proyecto implica una demolición de gran envergadura, como un edificio, considera pedir un presupuesto a una empresa de demolición con experiencia para gestionar todo el proceso de manera segura y eficiente.
- Plantas de reciclaje: En estas instalaciones, los escombros se trituran y se separan por tipo de material para su posterior reutilización. El hormigón, por ejemplo, puede ser reciclado para fabricar áridos reciclados, que se utilizan en nuevas construcciones.
- Vertederos de residuos inertes: Si los escombros no pueden ser reciclados, deben llevarse a vertederos autorizados que cumplen con la normativa de gestión de residuos en España.
4. Documentación y permisos
En España, es obligatorio contar con los permisos adecuados para la gestión de los residuos de demolición. Además, debes generar un plan de gestión de residuos y, tras la demolición, solicitar un certificado de eliminación de residuos, que será necesario para cumplir con las normativas locales.
En algunos casos, el nivel de escombro es el mismo en una demolición mecánica o manual, pero el método elegido afectará los tiempos y la precisión del trabajo.
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Calcular el volumen de escombros en una demolición es un proceso que requiere atención a varios factores, desde las dimensiones del edificio hasta el coeficiente de esponjamiento de los materiales. Además, la correcta gestión de estos escombros es crucial no solo para la eficiencia de la obra, sino también para cumplir con las normativas medioambientales en España.
Si te encuentras en el proceso de planificación de una demolición, asegúrate de seguir estos pasos para garantizar que todo se lleve a cabo de manera correcta. En dMol, somos expertos en demoliciones y gestión de residuos. Contáctanos para pedir un presupuesto y nos encargaremos de todo el proceso, desde el cálculo de escombros hasta su disposición final.



